Circuito por la Sierra de Sintra

Una vuelta completa por la sierra, visitando algunos de sus puntos más bonitos y simbólicos, sin olvidar una incursión al litoral, en dirección al Cabo de la Roca.

Empiece este recorrido junto al Palacio de la Villa, en Sintra. Podrá aprovechar para visitar este monumento o probar la afamada repostería local (nueces, “queijadas” y “travesseiros”). Salga en dirección a Seteais y Monserrate. La carretera, estrecha y sinuosa, pasa junto al Palacio de Regaleira, una construcción historicista de finales del siglo XIX, con acogedores jardines y una atmósfera de misterio. Seteais, un palacete del siglo XVIII, es un elegante hotel, también rodeado de jardines. Después de descender una parte de la sierra, es obligado parar en el Parque de Monserrate, que posee especies vegetales únicas. La carretera baja hasta Colares. Si no es fin de semana, suba por Colares Velho, que tiene una acogedora plazoleta con iglesia y galerías de arte, cruzando la pintoresca aldea de Penedo (hay que estar atento, puesto que la carretera es muy estrecha y el tráfico se hace en las dos direcciones). Por este camino o por la carretera general se pasa junto al cruce hacia Almoçageme (posible acceso a la bonita playa de Adraga). Antes de ello, a unos 300 metros, junto al cruce hacia Praia Grande, no se pierda, los sábados y domingos, una pintoresca feria de pueblo con productos locales. Tras pasar Pé da Serra y ya subiendo, hay un ramal a la derecha que conduce a la bien conservada aldea de Ulgueira. Puede seguir hasta Azóia por cualquier uno de los dos caminos, aunque recuerde que, en esta localidad, junto a la carretera general (EN247) y a la antena de teléfono móvil, se realiza otro pequeño mercado de fin de semana. Azóia conecta con el Cabo de la Roca, el punto más occidental de Europa y un espléndido mirador sobre el Atlántico. Los domingos se transforma en una verdadera Meca para los «motards» de todas las cilindradas y generaciones. Vuelva por el mismo camino, cruzando Azóia hasta empalmar a la izquierda con la EN247. 50 metros después, suba a la derecha en dirección a Peninha. Una vez allí, vale la pena subir las escaleras de la capilla para mejor apreciar la espléndida vista sobre Guincho, Cascais y el Cabo de la Roca. De allí salen algunos senderos pedestres, de duración variable, debidamente señalados. Desde Peninha vuelva por la misma carretera hasta el cruce de los Capuchos. A no perder las celdas excavadas en la roca y revestidas de corcho que formaban parte del cenobio de los frailes franciscanos, mandado construir en este sitio, en 1.560, por el hijo del virrey de la India, D. Juan de Castro. Desde aquí siga las indicaciones hacia el Palacio de Pena, el exponente máximo de los palacetes románticos ochocentistas, mandado construir por el rey D. Fernando II. Es difícil decidir qué es lo más bonito, si el delirio historicista del edificio, o los frondosos bosques y jardines que le rodean. Una carretera muy estrecha e inclinada lleva al recinto de la feria de São Pedro de Sintra, que es el final de este paseo. Acceso: por el IC19, hasta Sintra, empezando el paseo junto al Palacio de la Villa (acceso por São Pedro de Sintra, excepto los domingos de feria) A tener en cuenta: evite visitar el centro de Sintra los fines de semana, los puentes o los días de fiesta y, en general, en las épocas con más afluencia de turistas; en alternativa, empiece el paseo en Praia das Maçãs. Los domingos hay una concentración de «motards» en el Cabo de la Roca y mucho tráfico de dos ruedas. Cuando: con buen tiempo, independientemente de la época del año. Extensión: cerca de 50 Km., terminando en São Pedro de Sintra. Comidas: Restaurante de la Quinta da Regaleira (T. 219106650); Café Pic-Nic, en Ulgueira (T. 219241047).

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