De Cascais a Guincho

Una caminata de media docena de Km. entre los acantilados de la Boca do Inferno, a las afueras de Cascais, y la cosmopolita playa de Guincho. Según el lado de la carretera que se elija, tendrá el carril más adecuado para ciclistas o para caminantes.

Los acantilados de Boca do Inferno son un lugar-común de las visitas turísticas a Cascais, pero es siempre agradable volver a verlos, exceptuando los fines de semana más concurridos, sobre todo en agosto. El inicio de la caminata es complicado debido al paso junto a la Casa da Guía, local interesante, con buenas terrazas, aunque con muchos coches aparcados. Sólo después de pasar la gasolinera de Repsol, el camino queda más libre. Se han construido dos ecopistas, una a cada lado de la carretera, con el objeto de separar mejor a los ciclistas de los peatones que, a veces, no conviven muy pacíficamente con ello… La costa empieza a bajar y así permite admirar el mar más de cerca. Por el camino van surgiendo algunos de los fuertes construidos después de la Restauración para defender esta costa de desembarcos enemigos. El primero es el de Guía, adaptado a laboratorio marítimo de la Facultad de Ciencias. Más adelante, surge el de Oitavos. Si está acostumbrado a largas caminatas, tenga en cuenta que este punto marca, sensiblemente, la mitad de la distancia que debe recorrer hasta llegar a Guincho. La costa baja todavía más, como se puede ver por el perfil de la carretera, al acercarse al Faro de Cabo Raso. Si es un día ventoso, la caminata se puede volver más agreste a partir de aquí. A lo lejos van surgiendo los primeros restaurantes de Guincho. Una sucesión de curvas indica la llegada a la playa de Crismina o llamada también Guincho Pequeno. La playa principal empieza a verse claramente, casi siempre marcada por las velas coloridas de la planchas. Si desea alargar un poco más el itinerario, sepa que el carril bici sigue a lo largo de Guincho y sube a la derecha hasta las cercanías del camping. Desde allí, si no desea volver por el mismo camino, puede seguir por el borde de la carretera arborizada que ladea el hipódromo de Quinta da Marinha y que le lleva a Cascais, a la zona de Torre, a 20 minutos de marcha de la estación. Acceso: por la carretera Marginal, A5 o por tren de la línea de Estoril. La caminata entre la estación de Cascais y Boca do Inferno tarda cerca de 20 minutos. Si va en coche, no tendrá dificultad en aparcarle junto a Boca do Inferno. A tener en cuenta: puede recurrir a una de las bicicletas municipales (BICAS) cuyo puesto de atención al público lo encuentra, por ejemplo, junto a la Ciudadela. Cuando: con buen tiempo, en cualquier época del año; lleve un cortavientos porque podrá haber nortada, principalmente después de la comida. Otros: el recorrido de ida es de cerca de 6 km., por lo que debe organizar su caminata en función de la distancia que está acostumbrado a recorrer (el punto intermedio es el ramal de acceso al restaurante de Oitavos), o cuente con un coche de apoyo (o tome el autobús) para regresar de Guincho. Comidas: no faltan restaurantes por el camino, la mayoría de los cuales son buenos, pero con precios altos. En la ciudad, O Pereira (T. 214831215), cerca del Hospital de Cascais, es una opción asequible a todos los bolsillos. Otros puntos de visita: Parque Palmela, Museo D. Carlos, en Cascais.

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