Defensas de la Frontera

De Portalegre a Alegrete y de Campo Maior a Ouguela, un vislumbre de las fortalezas medievales o seiscentistas que defendían las fronteras del Alentejo. Un recorrido que no olvida los grabados rupestres de Esperança.

Este recorrido se lleva a cabo, en la primera parte, por la sierra (y el parque natural) de São Mamede. Es un Alentejo diferente, montañoso, verde y rocoso, muy diferente del lugar-común de las llanuras y las mieses. La primera parada se hace en el pico de São Mamede (1.027 metros de altitud) desde el que, en día claro, se disfruta de una espléndida vista que casi llega hasta el mar y a los lados de la frontera. Continuando hacia el sudeste, en dirección a Alegrete, el paisaje no cambia, es mucho más verde de lo que se espera en el Alentejo. Alegrete es un pueblo muy interesante, con bastantes casas tradicionales que ver y un castillo medieval que está razonablemente conservado. No hay que perderse la vista que ofrece, al sur, desde lo alto de una ladera que parece cincelada a pique y que, más allá de la cual, empieza la llanura infinita. En adelante, hay que seguir las indicaciones hacia Esperança y, después, hacia Hortas de Baixo, para apreciar los grabados rupestres de la sierra, que son los más importantes de la región y testimonio de la antigüedad de la presencia humana en este lugar.

 

 

El destino siguiente es Arronches, pintoresca villa con mucho patrimonio, que cruzaremos a camino de Campo Maior. Campo Maior se ha convertido en la capital portuguesa del café, dada la importancia de las plantas de torrefacción que se han instalado aquí. Por lo demás, un reciente museo ilustra la historia de la difusión de dicha bebida en el mundo y los secretos de su preparación. Si es año de la Fiesta de las Flores, quédese por aquí para ver las calles ornamentadas con miles de flores de papel que ganan luz y un ambiente extraordinario. Vea, también, el poderoso castillo que defendía esta frontera, primero en la época medieval, al que después del año 1.640, se le dotó de una nueva cintura de murallas adaptadas al uso de la artillería. Para concluir el recorrido, siga hacia el norte, para ver una de las más bonitas y desconocidas fortalezas del Alentejo, la de Ouguela, que apoyaba el perímetro defensivo de Campo Maior y de Elvas. Es un lugar tranquilo, circundado por una acogedora aldea, con un riachuelo que sirve de frontera y discurre justo allí mismo.

 

 

Acceso: por el IP2, desde Estremoz y del nudo de la A6.

 

A tener en cuenta: las carreteras del Parque Natural de São Mamede son estrechas, sinuosas y no siempre están bien señaladas, por lo que se deben tomar ciertas precauciones.

 

Extensión: cerca de 80 km.

 

Comidas: O Escondidinho (T. 245 202 728), A Gruta (T. 245 201 402) y Café Império (T. 245 203 852), en Portalegre.

 

Otros puntos de visita: Marvão, Castelo de Vide y Elvas.

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