El Tren del Corgo en el Douro - Una subida por entre Viñedos

El Tren del Corgo en el Douro fue el primer trazado de vía estrecha construído por el Estado Portugués y proporciona una subida por entre viñedos con vista soberba.

El ferrocarril del Corgo, entre Régua y Chaves, fue el primer trazado de vía estrecha construido y explotado por el Estado Portugués. El recorrido entre Régua y Vila Real supera un desnivel de 370 metros, serpenteando a lo largo del valle del río Corgo por donde el tren circula lentamente. Aunque el ferrocarril llegó a Régua en el año 1.878, sólo mucho más tarde transpuso las laderas vinateras en dirección a las tierras altas transmontanas. La Línea del Corgo se construyó por fases. El primer tramo, entre Régua y Vila Real, lo inauguró el 12 de mayo de 1.906 el rey D. Carlos, después se construyó el de Vila Real/Pedras Salgadas, en 1.907, Pedras Salgadas/Vidago, en 1.910, Vidago/Tâmega, en 1.919, y, finalmente, Tâmega/Chaves, en 1.921, en un total de 97,6 Km. En enero de 1.990, se suspendió todo el servicio al norte de Vila Real. El viaje entre Régua y Vila Real se hace hoy día en automotora LRV 2000 (Light Rail Vehicule, es decir, un vagón ferroviario ligero) y dura cerca de una hora. Al coger el tren de Régua, intente llegar pronto y sentarse al lado izquierdo para contemplar mejor el paisaje, pues el viaje empezará al este, aguas arriba del río Duero. Tras cruzar el puente del Corgo, el tren sigue a lo largo de la orilla izquierda del río. Aquí empieza la subida de la ladera. La vista sobre los viñedos en bancales es soberbia. En el lado opuesto, las casas de las quintas (fincas) del Vino de Oporto y el río se van hundiendo en la valle. Después de Alvações, uno de los pequeños pueblos que dan vida a este ferrocarril (los otros son Cruzeiro, Carrazedo, Corgo, Povoação y Tanha), pueden admirarse los bancales de viñas abandonadas desde el siglo XIX, debido a la filoxera, y al norte la imponente sierra de Marão. Desde aquí hasta Cruzeiro, el recorrido es espectacular. El tren serpentea asomado al abismo en un tramo sinuoso con el río Corgo allá abajo que acompaña la carretera a Vila Real. Son famosas las historias pasadas en el "U" de Carrazedo, en la época de las locomotoras a vapor. Con la lenta velocidad del tren, hombres y mozos se aventuraban a saltar del mismo para irse a coger uvas, y volvían a subirse al mismo más adelante. En la altiplanicie, el paisaje cambia, la aventura acaba y el tren desliza suavemente hasta Vila Real. Una vez en la estación, a la salida, una antigua locomotora de 1.908 nos recuerda el pasado de esta memorable línea ferroviaria y de todo su trazado hacia el norte que, desafortunadamente, ha sido desactivado. Si bien, en un futuro próximo, podremos recorrerla, por ironía del destino, andando o en bici, ya que el recorrido que aún queda está siendo transformado, actualmente, en carril bici, con algunos tramos abiertos ya al público.

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