Entre Laderas y Alcornoques

Un viaje por un Algarve interior, hecho de sierras, dehesas de alcornoques y aldeas tradicionales, y muy cerca de Faro y Loulé.

Este paseo empieza al sur del pueblo de Alportel, en un ramal situado a la derecha, con la indicación «Almargem». Para llegar allí, hay que circular durante cerca de 3 Km. hacia el norte de São Brás de Alportel por la EN2, en dirección a Almodôvar. Como ya se ha referido en otro paseo, se trata de un tramo rehabilitado para fines turísticos, con el diseño original de la década de 1.930 y que proporciona un recorrido interesante hasta Almodôvar. Al llegar al ramal que antecede Alportel, vuelva a la derecha hacia Almargem. Estará entrando en un Algarve completamente diferente, hecho de suaves laderas cubiertas de alcornoques y salpicadas por una sucesión de aldeas típicas. No es el litoral turístico lleno de playas y hoteles, ni la sierra despoblada repleta de cerros y bosque. Es, de hecho, una realidad diferente que merece una visita. Más adelante, ya en medio de colinas y dehesas de alcornoques, vaya en dirección a una aldea que tiene el curioso nombre de Parises. Tres kilómetros después surge Cova da Muda cuya subida es m muy pronunciada, en medio de un paisaje típicamente mediterráneo. Siguiendo con su paseo, puede hacer una pequeña desviación para darse una vuelta por la pintoresca aldea de Javali, lo que lleva a suponer que los bichos homónimos sean frecuentes por estos parajes. Predominan las casas pequeñas, llenas de macetas y flores circundadas por campos aún bastante cultivados. Fíjese en las viseras labradas de los tejados de algunas casas, que son un tipo de decoración muy característico de la arquitectura popular algarvía y que alcanza su expresión más alta en el pueblo de Luz de Tavira. De nuevo en la carretera y casi llegando a Parises – aldea que, como comprobará, de parisiense sólo tiene el nombre, aunque esto no le quite nada de su encanto –, aprecie la vista sobre el valle del lado izquierdo. El mar no está demasiado lejos, aunque nada parezca sugerirlo. Vale la pena pasearse a pie por una aldea que los citadinos inveterados pensaban que sólo existía en los libros. Continuando el recorrido, fíjese, al pasar por Cabeço do Velho, en una serie de construcciones circulares de piedra, cubiertas de colmo y usadas como pajares o almacenes. De origen muy antiguo, son muy frecuentes en esta sierra y en el sur del Alentejo y son conocidas como choças o safurdões. Ya se halla cerca del final de la carretera asfaltada y solo le queda pasar por dos curiosas aldeas más: Cerro da Ursa y Lages. Si está acostumbrado a conducir fuera de la carretera y su coche se lo permite, puede seguir hacia el este, en dirección a un cerro coronado por una serie de antenas - Alcaria do Cume, en la carretera que va de Cachopo a Tavira. Si no es así, tome el camino de regreso, sabiendo que encontrará, del lado derecho, algunos accesos a la EN2, en concreto al sur de Cabeço do Velho (por Castelão y Feiteira) o en los alrededores de Javali (en este caso hacia Barranco do Velho). Si regresa en dirección a Loulé, aproveche la oportunidad para ver la bien conservada aldea de Querença. Acceso: por la Via do Infante hasta el nudo de Faro/ São Brás de Alportel y por la EN2 hasta São Brás, siguiendo hacia el norte, por la misma carretera, hasta el cruce de Almargem, antes de la aldea de Alportel. A tener en cuenta: a no ser que posea un vehículo todo terreno, al final del paseo no hay salida, por lo que habrá que contar con un par de docenas de kilómetros más por la EN2 hasta São Brás de Alportel. Extensión: cerca de 40 Km., sin contar con el regreso. Comidas: Pousada de São Brás de Alportel (T. 289842305), Casa Paixanito (T. 289412775), Loulé. En el regreso: aldeas de Ameixial y Barranco do Velho por la EN2; aldea de Querença por la EN2 y la EN 396, dirección Loulé.

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