Levada de Curral

Un recorrido desde Curral das Freiras hasta los alrededores de Funchal, caminando a lo largo de canales de agua, en medio del espectacular paisaje de montaña.

Ocupando una buena parte del accidentado territorio de la isla de Madeira, existen las llamadas levadas que son canales para llevar el agua desde los manantiales y cascadas en los puntos más altos de la isla, hasta los campos agrícolas situados mucho más abajo. El agua baja por simple gravedad, canalizada entre dos muros bajos que son paralelos. El viajero o turista se puede atrever, con mucho cuidado y un buen guía, a hacer una caminata bajando por la levada. Antes de sugerir un camino concreto, es necesario transmitir un poco de información histórico-geográfica, con base en la obra ya referida de Orlando Ribeiro: “Estos acueductos levadas son aparentemente muy simples: un canal, construido de albañilería, con medio metro de profundidad y 70 cm. de ancho, generalmente acompañado de una estrecha plataforma donde hay un camino (…). Se calcula que existan 200 levadas que miden cerca de 1.000 kilómetros. No obstante, las ramificaciones que llevan el agua a los poyales cultivados son incontables". Si seguimos la propuesta de la aventurera guía “Landscapes of Madeira – A Countryside Guide” (por John y Pat Underwood, de Sunflower Books, 1.983), al llegar al pueblo de Curral das Freiras, a unos 15 Km. al nor-noroeste de Funchal, podemos intentar la bajada (de más de 300 metros de desnivel, por la Levada do Curral – con el privilegio de admirar esplendorosas vistas a pique de valles y montañas. Mucha atención porque es un recorrido difícil que sólo se recomienda a experimentados caminantes en este tipo de situaciones (es aconsejable llevar el mencionado libro con un minucioso esquema diseñado del recorrido). De norte a sur, con base en la levada que sigue paralela a la Ribeira do Curral, se pasa Curral de Baixo, un pequeño túnel de levada y, tras un tramo que es muy peligroso (escurridizo y por donde a veces es necesario salir del piso de la levada por una cuestión de seguridad, contorneando por otro lado), se llega a Fajã das Galinhas y, enseguida, a Fajã de Dentro, justo antes de la Ribeira do Arvoredo. Sigue, haciendo inflexión en el trazado de la levada (que hace una curva hacia norte y otra hacia sur), la bajada por Chamorra, Preces y Santo Amaro, hasta el sitio de Esmeraldo. Ya habrá pasado unas cuatro horas caminando, durante las que se aconseja parar para reponer fuerzas, comer y beber de una bolsa ya preparada. Más tarde, la cercanía de Funchal empieza ya a envolvernos, pues el mejor paisaje (y el peligro mayor) ya han pasado…

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